Consejos para intérpretes nóveles

En el post de hoy, vamos a tratar de una manera sencilla las principales dificultades a las que se enfrentan los intérpretes nóveles.

1.       No pases desapercibido

Se dice que cuando nuestro trabajo pasa desapercibido significa que lo estás haciendo bien. Quiere decir que estás ayudando a comunicar a un grupo de personas que tienen una cultura y lengua diferente, y donde el intérprete se camufla de tal modo que las dos partes olvidan que se entienden gracias a él.

Sin embargo, de una manera práctica no creo que este camuflaje nos ayude a reivindicar nuestro trabajo.

No es la primera vez que acudo a un acto como intérprete y la organización no sabe dónde ubicarme porque sencillamente no han pensado en mí. O que me llega información sobre el tema de la ponente 1 hora antes de que éste/a tenga su exposición.

Esta falta de organización pone de relieve las carencias a las que se enfrenta nuestra profesión, y a las cuales, debemos hacer frente.

Por eso es primordial que la organización del evento piense en el intérprete como un ponente más y lo trate como tal. Al fin y al cabo, somos los responsables de que la comunicación llegue al público y de nosotros depende que sea efectivo.

 

2.       Infórmate sobre el tema

En el caso de ser un cliente directo, deberíamos llamarle y explicarle que necesitamos un máximo de información sobre el evento (temática, quién participa, posibilidad de tener los discursos…) para garantizar un resultado óptimo. Responder a nuestras preguntas le llevará unos minutos y tú estarás demostrando al cliente tu implicación en el encargo.

Si es una agencia de eventos o de traducción, debemos insistir en obtener una persona de contacto que pueda facilitarnos esta información imprescindible para poder hacer una buena interpretación.

3.       Estate antes de la hora

Debemos ser conscientes que como autónomos respondemos directamente con el resultado de nuestro trabajo. Y, aunque es verdad que nuestra carta de presentación es el manejo de idiomas, no debemos olvidar otros aspectos que influyen en la visión de nuestro trabajo.

Por ello, estate puntual y si puedes, acude una hora antes del comienzo del evento. Esto por un lado, te dará tranquilidad ya que controlarás el espacio donde vas a trabajar y podrás comentar con la organización aspectos relacionados con la interpretación.

4.       Aléjate de la presión

¿Soy la única responsable del resultado de la interpretación?

La respuesta es no. Depende de todo un equipo, desde la agencia de traducción que nos contrata hasta la organización del evento pasando por el ponente.

Tener la máxima información sobre el discurso: temática, duración, si hay un soporte visual… así como del lugar: si es en una sala de conferencias, si hay micrófono, si hay conexión a Internet… parecen datos sin importancia pero que para el intérprete son vitales.

Tener en cuenta esta perspectiva, nos ayudará a relajarnos para concentrarse en lo verdaderamente importante: tu interpretación.

Controlar los nervios es fundamental para poder emitir un buen discurso. Aquí te dejo un post de Natalia Gomez Pozuelo sobre 7 claves para hablar en público sin nervios.

"Interpreting, like playing chess, is a problem of solving, evaluation, critical thinking, intuition and forecasting. Every game is different and each game is a challenge" Pam Hong Hanh

5.       Disfruta de lo que haces

Recuerda por qué te dedicas a la interpretación cuando estés de camino hacia el lugar de la misma.

Disfrutas aprendiendo nuevas cosas, tienes ese poder de poder ser el enlace entre dos culturas y te encanta contribuir a la divulgación de la información a un público que espera ansioso comprender qué es lo que dice la otra persona.

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